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Mirar al balcón y ver como tus plantas te piden ayuda, es una buena manera de empezar el día haciendo algo creativo. Hace unos días paseando por Malasaña, vi un nuevo espacio dedicado a las plantas, buscaba macetas o jardineras para trasplantar, y me llamaron la atención unas fabricadas con fieltro. Quedaban muy bien estéticamente y mejoraba rápidamente el crecimiento de las plantas en estado vegetativo. Pensé: ¡están hechas para mi!, así que compre fieltro y me puse manos a la obra.

Trabajar con fieltro es muy sencillo, no hace falta que hagas dobladillos porque la tela no se deshilacha. El grosor del fieltro para el macetero tiene que tener como mínimo 3 mm para que tenga firmeza, aunque al introducir la tierra queda más firme aun. Solo tienes que cortar un circulo y un rectángulo según el tamaño de tu planta.

Ahora solo queda echar la tierra y trasplantar. Espero tener suerte y salvar la vida a mi limonero  para poder disfrutar de sus limones para mis recetas, y remedios caseros como he hecho hasta ahora. Tengo la suerte de haber hecho corte y confección durante seis años, pero te aseguro que esto no es nada difícil. Si te gusta hacer cosas con telas,  te recomiendo que visites peseta, una tienda super chula en la que hacen ‘cosinas’ (como ellos dicen), todo con telas preciosas, además de ofrecer talleres de costura. Son gente estupenda, con las que tuvimos la suerte de trabajar en un proyecto solidario para niños con cáncer. Hay muchas formas de decorar, como ya hablé en uno de mis post (cactus enanos), pero una de la razones que más me ha convencido para utilizar esta, es porque el fieltro pasa a formar parte del medio de cultivo, por lo que la planta vive menos estresada.

Si conoces o has probado este sistema, me gustaría que compartieras tu experiencia, yo ya os contaré en unas semanas.