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Colecciono momentos. En cierto modo es la mejor manera de aferrarse al presente y te permite recordar ese instante como universos diminutos, siempre en orden. Lo se y lo defiendo; todos tenemos una parcela en la que volar. Yo personalmente, vuelo con las manos.Trabajar con las manos me hace sentir un velocista. Todo mi cuerpo responde a lo que mi cabeza quiera lograr, y si no hay herramientas, no importa, se crean. Los creativos tienen superpoderes. Son personas que aún estando en un solo lugar físico, viajan. Cuando te rodeas de personas creativas, te sientes invencible, capaz de todo, porque la mejor manera de brillar es disfrutando de lo que haces.

Hace una semana conocí a dos personas con luz: Belén y Clara de Rent a Garden. Gracias a los talleres Atelier 108 de Peugeot, pude disfrutar de una mañana trabajando con las manos. Se trataba de una experiencia única, en la que Belén y Clara nos presentaban las claves del cultivo y cuidado de un huerto urbano. Durante tres horas nos enseñaron a trabajar con materiales reciclados de la propia naturaleza, para poder dar vida a nuestra pequeña parcela de naturaleza urbana. No podía evitar ver tantas otras posibilidades en cada cosa que se ponía entre mis manos, que al llegar a casa comencé a aplicar una de las ‘R’ (reutiliza), a mis tres nuevos enanos recién llegados a casa. Los cactus enanos son un amor. Estaba acostumbrada a verlos colocados todos juntos y variados sobre una especie de centro de barro cubierto de tierra, pero no me convencía esa idea. Seguramente tenéis en casa alguna lata de tamaño pequeño como estas. En mi caso, aproveché tres latas de maíz dulce para colocar a mis tres pequeños.

Obligatorio no pensar únicamente en la estética. Las latas necesitan ser perforadas en la parte inferior, aunque el riego para este tipo de planta no requiera agua excesiva. Si os apetece conocer más sobre el reciclaje de materiales y el trabajo artesano, os recomiendo visitar a los chicos de El afilador, en pleno barrio de Lavapiés. Son luz y os recibirán siempre teniendo un buen día (le pasa de costumbre a la gente que brilla).